Ficha de PISTACHO
en adopción- Nombre PISTACHO
- Clase Perro
- Desde 16-9-2024
- Sexo Macho
- Edad 1 año y 9 meses
- fecha de nacimiento 7/2024
- Raza Mestizo
- Tamaño Mediano
- Peso 15-20Kg aproximadamente
- Localidad Torredembarra (Tarragona)
- Situación Refugio
- ID 7876
Descripción
Pistacho fue adoptado de cachorro y acabó volviendo. Según la familia, su comportamiento era “insostenible” y comentaron que en alguna ocasión había marcado. No sabemos exactamente qué pasó, pero sí sabemos cómo es aquí.
Y aquí, Pistacho es un amor.
En la prote convive con machos y hembras sin grandes problemas. Es verdad que tiene ese punto adolescente, un poco guerrero a veces, de los que buscan lío o provocan a sus compañeros. Pero también es un perro joven, con energía, encerrado en una jaula después de haber conocido una casa y eso se nota.
En el paseo va bastante a su rollo. Es su momento: oler, explorar, mirar todo con calma. Pero dentro de esa independencia, está pendiente. Le llamas y viene, y si te paras en la sombra o en la hierba, no tarda en acercarse y tumbarse cerca, observando contigo. Eso sí, como aparezca un palo… se transforma en trituradora oficial de ramas.
Y luego está su otra cara, la que más sorprende. En la jaula no se separa de ti. Te sigue, te busca, y si te sientas, se pega a tu lado como si fueras todo su mundo. Le encantan los mimos, las caricias, el contacto y el juego, y lo pide sin reparo, sacando un lado súper tierno, dulce y juguetón.
Pistacho no es un perro “plano”. Tiene energía, carácter y cosas que trabajar, pero también una necesidad enorme de contacto y de vínculo. Y cuando conecta con alguien, se nota.
Y aquí, Pistacho es un amor.
En la prote convive con machos y hembras sin grandes problemas. Es verdad que tiene ese punto adolescente, un poco guerrero a veces, de los que buscan lío o provocan a sus compañeros. Pero también es un perro joven, con energía, encerrado en una jaula después de haber conocido una casa y eso se nota.
En el paseo va bastante a su rollo. Es su momento: oler, explorar, mirar todo con calma. Pero dentro de esa independencia, está pendiente. Le llamas y viene, y si te paras en la sombra o en la hierba, no tarda en acercarse y tumbarse cerca, observando contigo. Eso sí, como aparezca un palo… se transforma en trituradora oficial de ramas.
Y luego está su otra cara, la que más sorprende. En la jaula no se separa de ti. Te sigue, te busca, y si te sientas, se pega a tu lado como si fueras todo su mundo. Le encantan los mimos, las caricias, el contacto y el juego, y lo pide sin reparo, sacando un lado súper tierno, dulce y juguetón.
Pistacho no es un perro “plano”. Tiene energía, carácter y cosas que trabajar, pero también una necesidad enorme de contacto y de vínculo. Y cuando conecta con alguien, se nota.
