Ficha de FRINCH
en adopción- Nombre FRINCH
- Clase Perro
- Desde 4-6-2026
- Sexo Macho
- Edad 2 años y 11 meses
- fecha de nacimiento 7/2023
- Raza Mestizo
- Tamaño Mediano
- microchip 941000031529930
- Localidad Vendrell (Tarragona)
- Situación Refugio
- ID 8223
Descripción
FRINCH fue abandonado atado en un olivar.
Creemos que lo han tenido toda su vida encerrado en un sitio pequeño, sin salir a pasear y sin socializar.
Cuando llegó al refugio a penas podía caminar, andaba rígido de las patas de atrás y en seguida que hacía algún esfuerzo, cojeaba.
Las almohadillas las tenía en carne viva.
Y aunque eso lo hemos mejorado dándole movimiento, con los paseos y curas, sigue teniendo un estrés muy alto cuando está en el refugio.
No solo cuando está encerrado en su chenil, también cuando está en el patio o en la oficina al fresquito con nosotras, casi nunca deja de jadear.
En cambio, cuando sale de paseo fuera del refugio, se transforma en un perro muy tranquilo y calmado, que pasea a tu lado sin dar ningún tirón.
Frinch de primeras, si no te conoce, no va a ser el más cariñoso del mundo; pero a lo que ve que le prestas atención, se deshace en mimos.
Le encanta jugar a la pelota, lo disfruta mucho.
También ha descubierto que puede dormir la siesta contigo y ahí sí se relaja, duerme y lo disfruta muchísimo.
Creemos que nunca lo han socializado con otros perros y por lo menos ahora con el estrés al que está sometido en el refugio, no es viable testarlo con otros perros; más adelante ya veremos.
A pesar de no conocer a ciencia cierta, el pasado de Frinch, con toda la comunicación que nos ha dado por su comportamiento y estado, estamos seguras de que no ha tenido buena vida. Por eso, buscamos una familia paciente que sepa guiarlo y enseñarle lo que es tener una buena vida. Se lo merece.
Si quieres ser tú esa persona, no dudes en contactarnos.
Sino, por favor, difunde al máximo para encontrar ese hogar que tanto merece.
Creemos que lo han tenido toda su vida encerrado en un sitio pequeño, sin salir a pasear y sin socializar.
Cuando llegó al refugio a penas podía caminar, andaba rígido de las patas de atrás y en seguida que hacía algún esfuerzo, cojeaba.
Las almohadillas las tenía en carne viva.
Y aunque eso lo hemos mejorado dándole movimiento, con los paseos y curas, sigue teniendo un estrés muy alto cuando está en el refugio.
No solo cuando está encerrado en su chenil, también cuando está en el patio o en la oficina al fresquito con nosotras, casi nunca deja de jadear.
En cambio, cuando sale de paseo fuera del refugio, se transforma en un perro muy tranquilo y calmado, que pasea a tu lado sin dar ningún tirón.
Frinch de primeras, si no te conoce, no va a ser el más cariñoso del mundo; pero a lo que ve que le prestas atención, se deshace en mimos.
Le encanta jugar a la pelota, lo disfruta mucho.
También ha descubierto que puede dormir la siesta contigo y ahí sí se relaja, duerme y lo disfruta muchísimo.
Creemos que nunca lo han socializado con otros perros y por lo menos ahora con el estrés al que está sometido en el refugio, no es viable testarlo con otros perros; más adelante ya veremos.
A pesar de no conocer a ciencia cierta, el pasado de Frinch, con toda la comunicación que nos ha dado por su comportamiento y estado, estamos seguras de que no ha tenido buena vida. Por eso, buscamos una familia paciente que sepa guiarlo y enseñarle lo que es tener una buena vida. Se lo merece.
Si quieres ser tú esa persona, no dudes en contactarnos.
Sino, por favor, difunde al máximo para encontrar ese hogar que tanto merece.
